Windows 11: cómo Microsoft gana dinero con la actualización gratuita

Microsoft está dando a su sistema operativo Windows un diseño moderno. Hace seis años, la empresa había prometido de hecho seguir con Windows 10 para siempre: Pero ahora el gigante del software ha dado a su recauchutado sistema operativo un nuevo número de versión.

Windows 11 se lanzará el martes 5 de octubre de 2021. Cuando se estrene, el sistema estará definitivamente disponible en los nuevos PC. Entre ellos, los nuevos ordenadores Surface de la propia Microsoft. Pero también están a bordo los numerosos socios de hardware como Lenovo, HP Inc, Dell, Acer, Huawei y muchos otros.

No obstante, Windows 11 también se instalará gradualmente como una actualización gratuita en los ordenadores existentes con Windows 10. Sin embargo, sólo serán elegibles los ordenadores que cumplan una larga lista de requisitos. Por ejemplo, se requiere un procesador comparativamente nuevo. Se trata de los procesadores Intel de octava generación, los chips Zen 2 de AMD y los chips ARM de las series 7 y 8 de Qualcomm. Esto excluye a los usuarios de sistemas antiguos con procesadores de la sexta o séptima generación de Intel, así como a los modelos más antiguos de AMD, del cambio a Windows 11.

Módulo de plataforma de confianza

Pero para muchos modelos de 2017 y anteriores, la actualización a Windows 11 también fallará porque todavía no se ha instalado un chip de seguridad especial en la placa base de los ordenadores. Se trata del controvertido Trusted Platform Module (TPM) 2.0.

Si Microsoft conseguirá frenar el rápido crecimiento de la ciberdelincuencia con el nuevo Windows 11 en combinación con el hardware de seguridad de los ordenadores modernos, los próximos meses y años lo demostrarán. Una cosa está clara: la combinación de Windows 11 y el TPM podría desempeñar un papel importante a la hora de alejar el malware que conquista redes informáticas enteras y encripta bases de datos completas.

El TPM probablemente seguirá siendo controvertido, sin embargo, incluso si hace que los PC sean más seguros. Al fin y al cabo, esta arquitectura también permite reconocer las identidades con más precisión de lo que algunos usuarios desearían. Esto significa, por ejemplo, que la gestión de las licencias de los programas instalados podría aplicarse de forma mucho más rígida que antes.

No faltan las críticas

Los requisitos bastante elevados de Windows 11 desataron las críticas. Microsoft se justificó en una entrada de blog a finales de junio: Windows 11 había sido diseñado y desarrollado como un paquete de experiencia completa. "Necesitamos un requisito de sistema mínimo que nos permita adaptar el software y el hardware para estar a la altura de las expectativas y necesidades de la gente, y aprovechar el verdadero valor y la potencia del PC para ofrecer las mejores experiencias ahora y en el futuro." Dijo que esto incluye el chip TPM, que entre otras cosas permite que los ordenadores arranquen de forma segura.

Los usuarios que no puedan usar Windows 11 con sus máquinas no sufrirán ninguna desventaja a corto plazo. Está previsto que el soporte de software para Windows 10 no termine hasta 2025. Sin embargo, la experiencia con el reemplazo de versiones ya muy obsoletas como Windows XP ha demostrado que muchos usuarios privados y también comerciales probablemente no se ocuparán de un reemplazo seguro a tiempo.

Enorme negocio para Microsoft y sus socios

Pero para Microsoft y sus socios, la fecha prevista de caducidad de Windows 10 hace señas de un enorme negocio. Los expertos estiman que actualmente hay alrededor de 1.300 millones de ordenadores personales con Windows 10. De ellos, varios cientos de millones de dispositivos no mostrarán una luz verde para el cambio a Windows 11 cuando se compruebe con la "PC Health App" de Microsoft. Estos ordenadores tendrán que ser sustituidos tarde o temprano. Y se calcula que Microsoft obtiene unos ingresos de 25 dólares por cada nuevo PC a través del canon que pagan los fabricantes.

Windows 11 también podría suponer un impulso en las ventas del segmento de software de productividad. Por ejemplo, la herramienta de comunicación Microsoft Teams se integrará en Windows, haciendo aún más rápido y fácil el contacto con colegas, amigos y familiares. Esto debería impulsar las ventas del paquete de programas asociados de Office 365 y causar preocupación a los competidores de Teams como Zoom o Slack. Slack ya se quejó ante la Comisión de la UE en otoño por el bundling.

Aplicaciones de Android en el PC con Windows

No estuvo lista a tiempo para el lanzamiento de Windows 11 la función para ejecutar también aplicaciones de Android en el PC con Windows. Se espera que la compatibilidad con las aplicaciones de Android llegue el próximo año. Microsoft ha desarrollado el proyecto junto con Amazon. El propio gigante de Internet gestiona una tienda de aplicaciones para Android y compite así con Google. Estas cooperaciones darían a Microsoft al menos un pie rudimentario en la puerta de nuevo con las aplicaciones móviles, ya que desde el fin de Windows Mobile el gigante del software ya no tiene su propia plataforma móvil.

La cotización de Microsoft sube

Las anunciadas novedades de Windows 11 fueron bien recibidas en la bolsa. Desde la primera presentación del sistema a finales de junio, la cotización de Microsoft ha subido alrededor de un diez por ciento. También ha influido el hecho de que Windows 11 haya recibido siempre buenas calificaciones por parte de los periodistas especializados en tecnología que ya han trabajado con la versión beta.

Los potenciales compradores que querían adquirir un nuevo PC deberían, sin embargo, posponer la compra durante unos meses si es posible, aconsejan los defensores de los consumidores. En la crisis de Corona, las empresas, las organizaciones y las escuelas en particular prácticamente compraron el mercado de portátiles. En este contexto, los fabricantes no tienen motivos para ofrecer ofertas atractivas. En el verano de 2022, la situación podría ser diferente.

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