Cambio de paradigma en la estructura de la red

La nube desempeña un papel cada vez más importante en las empresas modernas. Para hacer frente a los nuevos requisitos, es esencial utilizar la tecnología adecuada. Aquí está la oportunidad para nuevos conceptos como SD-WAN, que pueden superar a las redes de área amplia tradicionales a largo plazo.

Gartner predijo que el mercado global de servicios de nube pública crecerá un 17,5% en 2019. No es de extrañar, por tanto, que muchas empresas se estén replanteando el enfoque tradicional de las infraestructuras de red y seguridad.

La conmutación de etiquetas multiprotocolo (MPLS) sigue siendo el estándar de muchas WAN empresariales. Sin embargo, el MPLS sólo tiene sentido cuando las aplicaciones se proporcionan a través del propio centro de datos de la empresa. La situación es diferente cuando las aplicaciones se suministran en centros de datos en la nube, por ejemplo como software como servicio (SaaS). Además, los centros de datos en la nube rara vez están equipados con enlaces MPLS. En su lugar, los usuarios acceden a los recursos a través de conexiones a Internet de banda ancha. Y aquí es donde entra en juego la SD-WAN.

Ventajas de la SD-WAN

Otro punto a favor del cloud computing es que las empresas pueden utilizar los recursos de la nube según sus necesidades. SD-WAN admite esta flexibilidad. "Si se abre una nueva sede, por ejemplo, se pueden proporcionar paquetes de oficina, recursos de almacenamiento y servicios de servidor para los empleados de allí con poca antelación. No es así con MPLS: con las líneas tradicionales, se puede tardar hasta 45 días en establecer una conexión. Con anchos de banda mayores, a veces se necesitan varios meses. Además, los enlaces MPLS no están disponibles en todos los lugares imaginables", explica Schiemann. "Con la SD-WAN, se puede utilizar la Internet local".

La SD-WAN, por tanto, ofrece a las empresas una forma comparativamente rentable de conectar de forma flexible y segura los escenarios de la nube a su entorno de TI interno, para que los empleados puedan acceder a las aplicaciones y los datos con la misma eficacia que si se proporcionaran en las instalaciones. Sin embargo, a veces también se busca una mayor transparencia en la red, una gestión más eficaz de la seguridad informática o un enrutamiento más inteligente.

Planificar la migración cuidadosamente

Para pasar de la WAN tradicional a la SD-WAN, se recomienda una transición paso a paso. La parte más importante de la migración es la planificación cuidadosa. Las empresas tienen que entender sus necesidades y definir sus objetivos. Esto determina, entre otras cosas, la necesidad de ancho de banda y las medidas de seguridad.

"La primera pregunta es siempre: ¿cuáles son los requisitos de mi red? Y luego se construye la SD-WAN necesaria en torno a ella", dice Schiemann. "Debido a su dinámica, SD-WAN provoca un cambio de paradigma en la planificación de la red. Hay muchos túneles y cada línea tiene un uso, reuniendo las diferentes aplicaciones. En principio, es más incómodo de gestionar para los responsables de TI que una red MPLS cerrada".

Pero los avances técnicos hacen necesaria su introducción. No obstante, muchas empresas utilizan MPLS como capa inferior a la SD-WAN. En consecuencia, según Schiemann, muchas empresas tienen actualmente una estrategia híbrida.

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